La inmigración aporta el 50% del crecimiento del PIB catalán

• La mejora no es comprensible sin el fenómeno migratorio, según un estudio
• Los extranjeros forman el 55,5% de los nuevos hogares de Catalunya

MAX JIMÉNEZ BOTÍAS
El Periódico
BARCELONA

El círculo virtuoso de la inmigración” –como lo denomina Josep Oliver, catedrático de Economía Aplicada de la Universitat Autònoma de Barcelona– es responsable del 50% del crecimiento del producto interior bruto (PIB) de Catalunya. En el informe sobre Situació i perspectives de l’economia catalana, el servicio de estudio de Caixa Catalunya establece que ese círculo virtuoso es responsable directo de la revisión al alza de las expectativas de crecimiento de la economía catalana. La entidad eleva del 3,1% al 3,3% el avance del PIB en el 2006, y al 3,1% en el 2007.

Oliver resaltó la aportación decisiva de la inmigración al cambio demográfico de Catalunya, es decir, al incremento de la población, que se ha movido del 70% en el periodo 1997-2000 al 90% en el periodo 2001-2005. “El mayor crecimiento de la población hace aumentar la demanda desde bienes de consumo a la vivienda, y mayor demanda genera más inmigración, necesaria para cubrir el empleo que debe satisfacer a esa demanda”, comentó.

IMPACTO CRECIENTE

Según los datos utilizados, el impacto de la inmigración en el crecimiento del PIB se situaba entre el 15% y el 20% a finales de la década de los 90, y ha ido creciendo paulatinamente, hasta situarse en prácticamente el 50%. “El choque migratorio es relevante por la intensidad de su crecimiento”, afirmó Oliver antes de sentenciar que “el ritmo de avance de la actividad catalana no es comprensible sin la inmigración”.

Esta tendencia, que ya se apuntaba en anteriores informes semestrales de la misma entidad, queda constatada por el consumo de este colectivo y por su aportación al aumento demográfico. De los nuevos hogares que se crean en la actualidad, el 55,5% corresponden a la inmigración, mientras que entre 1997 y el 2000, el porcentaje era sólo del 20,6%. El fenómeno hace que el número de nuevos hogares creados en Catalunya se mantenga al alza, de manera que se prevén 81.000 nuevos hogares durante este año y 85.000 en el 2007.

MENORES COSTES

La incorporación de un mayor número de extranjeros a la economía catalana, explica, en parte, la tendencia a la reducción de los costes laborales registrada desde 2003. De forma paralela también facilita un elevado incremento del empleo, que para el 2006, se estima en un incremento interanual del 4%: 130.000 puestos de trabajo.

Las buenas expectativas no sólo se deben al factor migratorio. La inversión industrial –con un crecimiento previsto del 5,4% este año– da nuevo impulso a la economía. “Sobre todo la inversión en construcción”, reconoció Oliver, pero también la inversión en bienes de equipo y, especialmente, las exportaciones, que demuestran una fuerte recuperación. El auge del sector exterior permite mejorar las perspectivas de la industria, que crecerá un 1% en el 2006 y un 0,6% en el 2007.

El estudio apunta una corrección del incremento de los precios de la vivienda, lo que no impide, sin embargo, que el endeudamiento de los hogares se encuentre en valores máximos. “El endeudamiento está entre los más elevados del mundo”, dijo Oliver. Pero reconoció que si los precios de la vivienda crecen menos y el consumo se modera, “también lo hará la deuda familiar”.